Hacer testamento, antes de decir adiós

 

Recientemente he visto en televisión un anuncio que preguntaba ¿Cuánto vas a vivir?

La pregunta del millón, no lo sabemos, pero sí que algún día será, aunque más vale tarde que pronto. Mirándolo de forma fría y sin darle tintes dramáticos o sombríos al asunto,  me atrevo a formularte otra pregunta, ¿alguna vez te has planteado hacer testamento?

Has de saber que si tienes bienes materiales, aunque sea con deudas, si tienes menores u otros familiares a cargo, si quieres evitar disputas familiares a causa de tu herencia, en fin, si quieres ser tú quien decida sobre éstas y otras cuestiones, al menos plantéatelo, a buen seguro ahorrarás dinero y muchos quebraderos de cabeza a los tuyos. Lamentablemente las herencias son una de las principales causas de conflicto familiar, por lo que conviene dejar las cosas fijadas de antemano.

Hacer testamento es sin duda barato, y más teniendo en cuenta los beneficios que pueden obtenerse de ello.

Legislación aplicable

En todo caso debes saber que si tú no dispones nada, será la ley quien decida por ti. Tal vez te interese saber entonces cuál será el destino, al menos, de tus bienes.

Copia de relajantes

 

En primer lugar mencionar que la nacionalidad y la vecindad civil de cada persona determinarán la ley aplicable. No es lo mismo aplicar por ejemplo el derecho común del código civil que el catalán o cualquier otro con derecho civil propio.

Si llegado el caso no existe testamento se abre la vía intestada o ab intestato.

El primer trámite a realizar sería una declaración de herederos que, en unos casos podrá ser ante notario pero en otros será necesario acudir a la vía judicial, al menos hasta la fecha. De aprobarse con su redacción actual el anteproyecto de ley de jurisdicción voluntaria permitiría ampliar las competencias de los notarios. En todo caso empezamos con más engorros, más tiempo y más coste para hacer los trámites. De haber testamento este paso no sería necesario.

En este punto conviene saber el orden que establece la ley para designar herederos, con exclusión del resto.

En derecho catalán sucederían hijos y descendientes, cónyuge o pareja estable, padres y ascendientes, colaterales (hermanos, tíos, sobrinos). A falta de todos hereda la Generalitat.

En derecho común el orden es diferente, serían hijos y sus descendientes quienes heredan, a falta de éstos serán los padres y ascendientes, a falta de todos ellos, hereda el cónyuge y si tampoco hay serán los hermanos, tíos o sobrinos. En defecto de todos ellos hereda el Estado.

Legítima

Por otro lado existe la legítima, la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos. A salvo la legítima, en principio, el resto de los bienes sería de libre disposición. Haya o no testamento la legítima ha de respetarse.

En el derecho común constituye la legítima de los hijos y descendientes las dos terceras partes del haber hereditario del padre y de la madre. Una tercera parte en términos de igualdad para todos los hijos, y el tercio restante a voluntad del testador. La otra tercera parte de libre disposición.

En Catalunya la legítima es una cuarta parte del valor de los bienes.

A destacar que la legislación catalana equipara en derechos el matrimonio y las parejas de hecho, con independencia de su orientación sexual, por lo que el sobreviviente de ésta tendrá los mismos derechos que el cónyuge viudo.

Igual trato igualitario tiene a efectos del Impuesto de Sucesiones.

Si existen hijos y cónyuge viudo, los herederos serán los primeros pero el cónyuge tendrá derecho al usufructo universal de la herencia. Si alguna de las partes quiere vender deberá contar con el consentimiento de los otros, por sí sola ninguna de las partes podrá transmitir y la única alternativa si no hay acuerdo es acudir a la vía judicial, lo cual sería deseable de evitar.

También será preciso solicitar autorización del juez si el cónyuge viudo, titular del usufructo, desea transmitir alguna propiedad, por ejemplo la vivienda habitual, y los herederos son los hijos pero éstos son menores.

Y hablando de los menores a cargo, ¿quién cuidará de ellos si no lo dejamos establecido en testamento? Podemos designar una o varias personas para que cuiden de su persona, de su patrimonio o de ambos.

Planificación

Todo el régimen legal de la sucesión debe ir acompañado de una planificación o previsión de los impuestos a pagar si no queremos dejar un problema añadido. De ahí que debe tenerse en cuenta este doble aspecto jurídico, el civil y el tributario.

Mi consejo es acudir a un buen abogado fiscalista que tenga en cuenta ambos aspectos, el civil como profesional del derecho que es, y el fiscal-tributario como especialista en la materia. O bien contar con un equipo de profesionales con un especialista en cada materia.

En Catalunya el aspecto fiscal tiene una relevancia mayor. En herencias de padres a hijos, hasta la fecha existe una bonificación del 99%, pero esta bonificación tiene los días contados con las modificaciones legislativas previstas en la ley de presupuestos para 2014. El cambio legislativo aconseja revisar de nuevo la planificación fiscal que hubiera y, de no haberla, realizarla cara al futuro.


Comentarios

Hacer testamento, antes de decir adiós — 1 comentario

  1. Estoy totalmente de acuerdo, lo que se hace bien, es efectivo y ahorra tiempo en todos los sentidos.Comparto la idea de ponerse en manos de profesionales para transitar en todos estos aspectos.

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