2020. El Impuesto de Sucesiones en Catalunya

2020. El Impuesto de Sucesiones en Catalunya

Con la Ley 5/2020, de 29 abril, de medidas fiscales, financieras, administrativas y del sector público en Catalunya, aprobada en plena pandemia, tenemos novedades importantes en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) en Catalunya.

Su entrada en vigor ha sido el 1 de mayo de 2020, por lo que tiene efectos para cualquier supuesto acaecido a partir de esa fecha.

El título II, capítulo II de la ley aprobada, recoge las modificaciones que tratamos a continuación.

Hay cambios importantes, especialmente en la aplicación de bonificaciones y con la recuperación de los coeficientes multiplicadores para algún grupo de parentesco.

Estudios de expertos han cuantificado su incidencia para algunos casos, llegando a multiplicar hasta por siete el impuesto a pagar.

Las tablas de gravamen se mantienen, aunque es la aplicación de las nuevas reglas lo que incrementa la cuota a ingresar.

Coeficientes multiplicadores

Se recuperan para los grupos I y II (descendientes, cónyuge y ascendientes),  en función del patrimonio preexistente.

A partir de 500 mil y hasta 2 millones de euros el coeficiente es 1,1

De 2 a 4 millones el coeficiente es 1,15

Y a partir de 4 millones el coeficiente se sitúa en 1,2.

Esto significa que la cuota tributaria del impuesto se incrementa en un 10, 15 o 20%, respectivamente, según el patrimonio que el heredero posea con anterioridad a la sucesión o donación.

Bonificaciones

Se establecen nuevas tablas de bonificaciones de forma diferenciada para los grupos I y II.

Se reducen de forma significativa las aplicables al grupo II, descendientes mayores de edad y ascendientes. Esto supone un incremento sustancial en la tributación.

La nota positiva es que se mantiene la bonificación del 99% para el cónyuge.

Otro cambio importante en las bonificaciones

El nuevo artículo 58 bis, apartado 4 de la ley 19/2010(ISD) reduce bonificaciones y reducciones.

La reducción por vivienda habitual del 95% permanece invariable.

Sin embargo existen otras reducciones, denominadas rogadas (entre otras aquellas relacionadas con activos afectos a un actividad económica o por la tenencia de participaciones en entidades –empresa familiar– que permiten una reducción de hasta un 95% del valor a declarar) que hasta ahora permitían su aplicación y, de forma simultánea, la bonificación por parentesco, aunque reducida a la mitad en caso de aplicación de las reducciones rogadas. Con la modificación aprobada se eliminan, de tal forma que ahora habrá que escoger entre la reducción rogada o la aplicación de la bonificación por parentesco. Esto significa que para ver la opción más ventajosa hará que afinar mucho en los cálculos a realizar para la declaración del impuesto.

Conviene que todo aquél que tenga planificada su herencia y patrimonio a tenor de la anterior normativa, y entre otros, quien pretenda la reducción del 95% por empresa familiar, la revise con detalle si quiere evitar un buen susto.

Gracias por la atención.